España tardó casi un partido y medio en darse cuenta de que estaba disputando un Europeo, pero esta vez hizo lo que tenía que hacer, ganar.

El partido comenzaba mal para los españoles, dos ataques fallidos y ya dos goles por debajo en el marcador. Durante los primeros 20 minutos del encuentro los fantasmas del partido del jueves volvían a aparecer y parecía que con esa actitud la derrota sería inevitable. Pero de repente los nuestros despertaron gracias a un gran Garabaya en el pivote y a los tiros lejanos del mejor Entrerríos. Albert Rocas también tuvo un papel decisivo, marcando 9 penaltis de 9.
Se ha empezado a enderechar el camino, pero el partido decisivo será mañana contra la actual campeona del Mundo, Alemania. Hay que ganar para pasar con 2 puntos a la segunda fase y tener opciones de medalla. La cita es a las 16:30h
